La banda bogotana que representa lo mejor del rock colombiano de los ochentas y noventas demostró que nostalgia y futuro son los principales instrumentos de su música . Audiovisual: Luisa Fernanda López / Presentación del 'box set' Contacto Por J. Bermellón Casi una hora de ascuas y luego 10 minutos de una oscuridad llena de incertidumbre, fueron los predecesores del fuego que apareció la noche del martes dentro de las instalaciones del Gimnasio Moderno en Bogotá. Así inició, con unas luces cegadoras que parecen ser la premonición de un futuro brillante, el recital en que la banda pionera del rock colombiano, Compañía Ilimitada, presentó la reedición de lujo de su álbum de 1988, Contacto .
Primera entrada: " Pueblos débiles, pueblos estúpidos, puesto que la continua opresión no os da ninguna energía, puesto que os mantenéis en gemidos inútiles cuando podríais rugir, puesto que sois millones y soportáis que una docena de niños armados con un bastoncillo os dirijan a su gusto, ¡obedeced! Y no importunéis más con vuestras quejas. Aprended por lo menos a ser desgraciados, ya que no sabéis ser libres". Napoleón Bonaparte. En la novela de Max Gallo, Napoleón.
( La puede cantar como mantra o con estilo punk, nunca como canción social ) A cómo el tomate picho A como está la cebolla Se venden todos los hijos Se llora al cortar la hoja Se vienen los campesinos Vendidos vendiendo cosas Su venta duele en el lecho Del hambre que no perdona “Voy a cómprame un aguardiente Voy a comprarme una finca bella Le pago a los delincuentes Por vigilarme la borrachera” Se caen todos los precios Se cae toda la gloria Se vuelven inmarcesibles La impunidad y la deshonra “Porque será que hoy te amo menos Viejita bella, viejita hermosa Mientras yo vendo, tu solo espejo Mientras tu espejo, yo vendo Colombia”. “Voy a comprame un aguardiente Voy a comprarme una finca bella Le pago a los delincuentes Por vigilarme la borrachera”
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